Mensaje de Reflexivo sobre la Semana Santa por el Obispo Rev. Héctor F. Ortiz Vidal

Hoy comenzamos las celebraciones de la Semana Santa. El llamado "Domingo de Palmas" marca el inicio de la misma. En el centro de la Semana Mayor esta la crucifixión de Jesucristo y su resurrección. ¿Que significado tienen la cruz y la resurrección de Jesucristo para nuestro Puerto Rico, agobiado por tantas aflicciones y quebrantos debe ser la pregunta clave en está Semana Mayor?

Acostumbro en esta Semana Mayor leer un libro que me ayude a profundizar en su significado. Para este año seleccione el libro "Pasión de Cristo, Pasión del Mundo" (1987) escrito por el teólogo brasileño Leonardo Boff. A continuación comparto un breve extracto de dicha obra: "En Jesús, Dios ha revelado su propio rostro; un rostro insospechado: el del humilde justo sufriente, torturado y muerto tras un misterioso grito de aflicción lanzado al cielo ("Dios mío, Dios mío porqué me has desamparado" / San Marcos), pero no contra el cielo. Un Dios así es alguien extraordinariamente cercano al drama humano (como el drama que vivimos en PR / reformas sin consenso, reducción de derechos a los que trabajan, ineptitud y pre-potencia por un lado / impotencia, incertidumbre, tristeza, dolor y desesperanza por parte del pueblo); pero es también alguien extraño. De una extrañeza fascinante, similar a los abismos de nuestra propia profundidad. Ante El podemos quedar aterrados pero también sentirnos tocados por su infinita ternura y compasión...

El Cristo de Dios despierta en nosotros insospechadas fuerzas de resistencia, de insurrección y de resurrección. Se puede luchar contra el corazón de las opresiones, aunque brutal es frágil, por ser al fin y al cabo, hijo de la muerte." Tu y yo y el pueblo somos llamados a ser hijos e hijas de la vida pues la "Pasión de Cristo" es también la "Pasión del Mundo".

En su profundidad, el Cristo de Dios nos invita a asumir su Pasión y vivirla. Solo así podremos transformar el mundo donde nos ha tocado vivir. Hoy a esa tarea nos consagramos.

Que así nos ayude Dios.

Obispo Rev. Héctor F. Ortiz Vidal